19 de junio de 2013

Quiero que te quedes.

Escuchando Stay una se da cuenta de tantas cosas. Es increíble como una canción puede teletransportarte a un mundo aparte, paralelo, en el que tus ilusiones vuelan a la par que tus miedos. Un mundo en el que tu cabeza se inmersa en un mundo de pensamientos en el que todo es posible.


De esos momentos en la vida en los que te paras y te das cuenta de las cosas. De cómo ,ya no sólo en un año, las cosas pueden cambiar tanto. Cómo todo cambia. Como tú cambias. Pero me imagino que es parte de la vida, un proceso de cambio continuo , con los que descubres nuevas experiencias, sensaciones y sentimientos.  Cómo llega gente a tu vida que te hace ver las cosas de una manera,de otra distinta a la que la veías,completamente, mientras que sale otra que, al fin de cuentas, siempre formarán parte de la experiencia de tu existencia. Porque hay dos opciones en la vida con todos los caminos que coges: o lo disfrutas o aprendes una lección. Y siempre experimentaremos las dos.

Y a pesar de la ambigüedad de esta entrada, en la que sólo pretendía precipitar mis sensaciones y pensamientos actuales de una manera un tanto extraña, yo sé a lo que me quiero referir , mi título sabe a lo que se refiere lo mismo que lo sabe el sentimiento que invade mi cuerpo al escuchar esa preciosa canción de Rihanna.

Desconozco absolutamente por completo el futuro, pero no me gusta vivir en él, sólo quiero el presente, y,


I want you to stay .